Payasas crueles y likes ensangrentados

English version below

Me encontraba yo tranquila cotilleando Instagram cuando, de repente, esta -en ocasiones irónica- red social me ha sugerido que probablemente me gustaría una cuenta llamada Dulifurs.

Creyendo que se trataba de una marca de faux fur he hecho click sobre su foto de perfil para mi horror inmediato. De faux fur nada, pieles de animales muertos a la venta online y en una tienda de Barcelona (ciudad declarada amiga de los animales).

Por muy chocante que pueda parecer, en 2018 la guerra contra la industria peletera aún no está ganada. No me considero una persona naïf y sé que, desgraciadamente, hay marcas que venden pieles. Sin embargo, la ranciedad relacionada con este infierno en la tierra me hacía asociarlas a los rincones oscuros de El Corte Inglés, a alguna peletería cutre en el barrio de Salamanca y a ciertas marcas de lujo recalcitrantes cuyo público objetivo es el Kardashian style (¡Si hasta Gucci y Michael Kors han decidido abandonar el uso de pieles!).

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Madre mapache con sus cachorros. ©Jo-Anne McArthur/We Animals

Pero el caso de Dulifurs me ha chocado especialmente porque tan solo con un vistazo rápido se capta el esfuerzo que hacen por intentar vender una imagen modernilla apta para millennials. Mucha foto en café parisino, que si la torre Eiffel, alguna imagen de la Kate hace siglos y frases motivacionales del tipo:

DO MORE OF WHAT MAKES YOU HAPPY

BREAK HEARTS NOT THE OZONE

BABY, IT´S COLD OUTSIDE

Supongo que podéis imaginaros las respuestas que se me ocurren para cada una de estas chorradas.

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Zorro ártico ©Jo-Anne McArthur/We Animals

Pero su feed está compuesto mayoritariamente por blogueras bastante conocidas en España, sonriendo a cámara o mirando al infinito y ataviadas con animales muertos. Incluso una de ellas sale jugando con su perro.

No sé si apelar a la ignorancia sería una excusa válida. Pienso que, a estas alturas, todos conocemos el horror que se esconde tras la industria peletera. Supongo que la pasta, conseguir seguidores, una desconexión psicopática con el sufrimiento ajeno y el jugar a hacerse las contra-revolucionarias deben de ser los motivos por los que deciden promocionar la tortura y el asesinato de seres inocentes.

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Granja de visones ©Jo-Anne McArthur/We Animals

Muchas de estas tipas buscan una imagen de femme fatal (mito del imaginario del sistema patriarcal donde los haya, por cierto) pero lo que no entienden es que una niña burguesita que hace pilates dos veces por semana y come con sus suegros cada domingo, al ponerse un abrigo de piel, no gana en glamour sino en inhumanidad.

Nada cambia si la susodicha es una rocker, una actriz famosa o una cantante de hip hop. Lo que parece es lo que es: una payasa cruel.

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Zorro rojo ©Jo-Anne McArthur/We Animals

También están las que quieren ir de retro, a lo Margot Tenenbaum. Uf, no puedo. Ahora ya se me llevan los demonios. Lo voy a dialogar:

– ¡Hola! Mejor llevas faux fur hasta que Wes Anderson te llame, ¿vale guapa?

–Es que el visón me lo regaló mi abuela Juana en su lecho de muerte.

–Oh, te acompaño en el sentimiento pero deja de promocionar el sufrimiento animal, ¿ok?

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Visón ©Jo-Anne McArthur/We Animals

Hoy, personas reales y valientes de todos los rincones del planeta luchan a diario por la liberación de los animales no humanos aunque el resto de la sociedad les mire con recelo. Miles de ciudadanos que, sencillamente, se niegan a contribuir a la explotación y la matanza de los animales se enfrentan al orden establecido, cada uno a su manera, para conseguir más pronto que tarde un mundo justo, un mundo en el que otras especies no tengan que sufrir por la vanidad y el egoísmo humano.

Algunos pensarán que me estoy pasando y que cada cuál es libre de llevar o no llevar pieles. A esos, les digo que a los 15 zorros rojos que han pasado toda su “vida” encerrados en jaulas minúsculas y sucias hasta que les han asesinado gaseándolos, desnucándolos o electrocutándolos para que la bloguera de turno se haga la fotito nadie les ha dado a elegir.

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Zorro plateado ©Jo-Anne McArthur/We Animals

Para que quede bien claro: lo que tengo en contra de marcas como Dulifurs, de sus clientas y de las anteriormente mencionadas blogueras es que las primeras están esclavizando, torturando y asesinando animales, las segundas lo están financiando y las terceras lo están promocionando y están aceptando dinero ensangrentado. Por desgracia, esto sigue siendo legal en España, ahora sí, si esperan que me calle o que utilice eufemismos, están flipando.

Admito, con vergüenza y profundos remordimientos, que yo también solía contribuir al sufrimiento animal (dieta, vestimenta, cosmética…) y gracias a diferentes asociaciones y activistas abrí los ojos. Pero esto no va ni de ti, ni de mí. Esto va de los millones de animales que ahora mismo están enjaulados a la espera de ser asesinados.

Mi agradecimiento eterno a todos los los que luchan por ellos y en este caso en concreto a Jo-Anne McArthur por mostrar al mundo el horror que sufren los animales no humanos y a Rob Banks por ser la fuente que me inspira a hablar cada vez más claro contra el uso de las pieles.

 

CRUEL CLOWNS AND BLOODY LIKES

I was chilling at home, focused on my Instagram session when, suddendly, this sometimes ironic social network told me that I could be interested in an account called Dulifurs.

Taking for granted that it was a faux fur brand I clicked on its profile to my inmediate horror. It wasn´t faux fur at all, there was dead animal skin everywhere to be sold online and in a store located in Barcelona (a city declared friend of the animals).

As surprising and shocking as it may seems, in 2018 the war against fur has not been won yet. I don´t consider myself a naive person and I know that, unfortunatelly, there are brands that sell fur. However, the bitterness related to this hell on earth, made me associate them with those dark corners located in El Corte Inglés (an important but old Spanish mall), with some dusty store in El Barrio de Salamanca (not a very modern area in Madrid) or with some recalcitrant luxury brands with a Kardashian-style target (even Gucci and Michael Kors have decided to stop using fur).

But the case of Dulifurs called my attention because with a quick look one can notice the effort they made to try to give a modern image suitable for millenials. Pictures of Parisian coffee shops, the Eiffel tower, an old photo of Kate Moss and some motivational quotes like these:

DO MORE OF WHAT MAKES YOU HAPPY

BREAK HEARTS NOT THE OZONE

BABY, IT´S COLD OUTSIDE

I suppose that you can imagine my mental answers to each one of these stupidities.

But its feed is formed mostly by wellknown Spanish bloggers, smiling at the camera or looking to the infinite wearing dead animals. One of them even appears playing with her dog.

I don´t know if the ignorance would be a valid excuse in the case of fur. I think that, in our day and age, we all know the horrors of this industry. I guess that money, having more followers, a psychopathic disconnection with other beings´suffering and playing the “I am cooler than the rest of planet” role must be their reasoning to promote the torture and the killing of innocent beings.

I am quite sure that most of these people are looking for the femme fatal aura (one of the classic myths of the patriarchal system, by the way) but what they don´t understand is that a burgueois girl who does pilates twice per week and eats with their parents-in-law every Sunday, when she is wearing a fur jacket she is not gainig glamour, she is showing cruel stupidity.

Nothing changes when we talk about a rocker, a famous actress or a hip hop star. They look like what they really are: cruel clowns.

We can also find those who want to show a retro style, as if they were Margot Tenenbaum. Now, I can´t stand it anymore. I need to create an imaginary dialogue here:

“Why don´t you wear  faux fur until Wes Anderson calls you, ok Darling? ” I said.

“But my grand mother offered me this mink coat as a gift before she died.” she replied.

“Oh, darling. I am sorry about your grandma but stop promoting animal suffering, ok?” I said.

Today, authentic and corageous people from all corners of the world are fighting for the animal liberation, while a big part of the society don´t give a damn or even reject them. Thousands of citizens who don´t want to contribute to the abuse and killing of the animals face the stablishment, each one in their own way, to achieve sooner than later a fair world, a world in which other species won´t suffer due to human vanity and selfishness.

Maybe some of you think that I am being an extremist or that everyone is free to choose to wear or not to wear fur. In that case, my answer to you is that the 15 red foxes who have spent all his “life” in a filthy tiny cage until they have been killed in a gas chamber, with their neck broken or electrocuted for a blogger´s picture, haven´t had any chance to choose.

To make it crystal clear: the problem I have with brands like Dulifurs, their clients or the aforementioned bloggers is that the first ones are enslaving, torturing and killing animals, the second ones are paying for that to happen and the third ones are promoting it while accepting that bloody money. Unfortunatelly, this is still legal in Spain, but, if someone expects me to be silent or to use a more friendly way to describe murder, then he is crazy.

I admit with shame and deep regret that I used to contribute to animal suffering before, but thanks to different associations and activists I have opened my eyes. This is neither about you nor about me. This is about the millions of animals that are in their cages about to be murdered.

My eternal gratitude goes for those who fight for the animals. In this concrete case I want to specially thank Jo-Anne McArthur for her incredible job showing the reality of the fur industry and to Rob Banks for inspiring me to speak lauder against fur.

 

5 thoughts on “Payasas crueles y likes ensangrentados

  1. Se nota que el tema te toca la fibra. Me encanta que hables del postureo de quienes van de modernos pero en la práctica apoyan industrias tan rancias, crueles y demodé como la peletera. 👏🏼👏🏼👏🏼💚

    Liked by 1 person

    1. Muchas gracias por tu comentario, Ana. Sí, la verdad es que el tema me enciende. Mucho “Good vibes” y mucho “L’ amour toujours” mientras financian y promocionan un sufrimiento indecible.

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